Tener asignada la guarda y custodia de los hijos no es determinante para que te concedan la atribución del uso de la vivienda familiar cuando los hijos llegan a la mayoría de edad: a partir de ese momento la vivienda familiar debe atribuirse al cónyuge más necesitado de protección.

Habiendo hijos menores de edad, el juez debe atribuir el uso del domicilio familiar al cónyuge al que se otorgue la guarda y custodia. Así lo establece el artículo 96 del Código Civil el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.

Por lo tanto, mientras uno de los progenitores tenga atribuida la guarda y custodia de los hijos menores de edad, no habrá cambios en la atribución del uso de la vivienda familiar salvo en casos muy específicos.

Ahora bien, una vez alcanzada la mayoría de edad por los hijos cambian las tornas. Y es que cuando los hijos son mayores de edad la atribución del uso de la vivienda familiar debe asignarse al cónyuge cuyo interés sea el más necesitado de protección (artículo 96 del Código Civil párrafo 3º).

Aquí es donde entra en juego la modificación de medidas: tan pronto como adquieran tus hijos la mayoría de edad podrás pedir en una modificación de medidas que se te atribuya a ti el uso del domicilio familiar. Eso sí, recuerda que este procedimiento de modificación de medidas solo tendrá éxito si tus circunstancias personales y económicas te hacen merecedor de una protección superior a la de tu ex.