Una de las dudas más comunes estos días es: ¿cubre mi seguro los posibles efectos del coronavirus?

Todo dependerá principalmente del tipo de seguro y de las causas de exclusión.

Entre los tipos de seguros que más pueden verse afectados por el COVID-19 se encuentran los seguros de asistencia y cancelación de viajes; seguros de salud; seguros de vida, incapacidad y accidentes; seguros de daños para negocios con garantía de paralización de actividad; y seguros de cancelación de eventos.

Tras analizar el condicionado de diferentes tipos pólizas del mercado, una cuestión que llama la atención es que muchas recogen como causa de exclusión los casos de epidemias, pero no de pandemias.  Por tanto, ante posibles rehúses de siniestros, nuestros juzgados y tribunales tendrán que analizar si dentro de la epidemia se incluye la pandemia.

Otra de las causas de exclusión podría ser el comportamiento doloso o negligente por parte del asegurado que recogen habitualmente los condicionados de los seguros. A estas alturas conocemos de sobra las limitaciones que impuso el Real Decreto 463/2020, por lo que en casos de siniestros que se hayan producido por infracción de las prohibiciones de esta norma -accidentes de tráfico, accidentes de trabajo, negligencias profesionales, etc.- las aseguradoras a buen seguro rehusarán la cobertura.

En este punto, si se produjeran accidentes durante las restricciones a la circulación que vivimos, se deberá analizar principalmente si el asegurado no tenía limitada su capacidad de circulación porque acudía a adquirir alimentos, a un centro sanitario, a su lugar de trabajo, etc.

Otro obstáculo surgirá con las pólizas de incapacidad y baja laboral cuando los asegurados no pudieron acudir a los centros sanitarios a ser explorados por un médico dada la situación que impedía explorar a pacientes sin afectaciones graves.

También se generarán disputas con los negocios que posean garantías de paralización de la actividad derivadas de siniestros por daños, dado que las aseguradoras entenderán que el cierre del negocio no se debió a ningún siniestro.

Difíciles respuestas ante una casuística tan variada como poco conocida.

Probablemente las consecuencias jurídicas del COVID-19 perdurarán tiempo, razón por la que los abogados debemos focalizar nuestros esfuerzos para dar solución a los problemas que se plantean a los ciudadanos.