Se pronuncia por fin la Sala Tercera del Tribunal Supremo en Pleno de 5 y 6 de Noviembre, en el sentido de revocar la última Sentencia 1505/2018 TS y reponer el criterio de la jurisprudencia anterior, es decir, que el pago del Impuesto de Acto Jurídico Documentado siga recayendo sobre el comprador firmante de la hipoteca.

Lejos de traer paz en el revuelo mediático al que hemos asistido, y a las manifestaciones de ciudadanos a las puertas del Tribunal Supremo, la situación se ha precipitado con la rápida decisión del Gobierno de trasladar a la banca el pago del mencionado Impuesto.

Sin embargo, ya se oyen voces provenientes de diversos sectores, en el sentido de que finalmente el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados recaerá con toda probabilidad sobre el comprador, a pesar de que el Gobierno haya anunciado que creará un organismo encargado de supervisar que los bancos no terminen repercutiendo el citado impuesto en los futuros créditos, bien incrementando la comisión de apertura de los futuros créditos o alguna otra medida técnica. Así las cosas, las hipotecas pendientes de firma siguen paralizadas en tanto no aparezca publicada la nueva Ley anunciada por el Gobierno en el Boletín Oficial del Estado (BOE).